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Agricultura y Ramadería

La renta de los agricultores y ganaderos valencianos se encuentra todavía un 27% por debajo del Salario Mínimo Interprofesional aprobado

LA UNIÓ de Llauradors i Ramaders, ante el anuncio de la subida del 5,5% del salario mínimo interprofesional (SMI) pactado por el Gobierno, patronal y sindicatos para este año, recuerda la gran distancia que existe todavía entre las rentas del campo y el resto de la sociedad.

La agrupación destaca que los rendimientos agrarios medios declarados por los profesionales del sector -aquellos cuyas rentas agrarias superan el 75% de sus rentas totales- alcanzarían en la Comunitat Valenciana los 9.731 € de media durante los últimos cuatro años disponibles, por lo que se situarían un 27% por debajo del salario mínimo interprofesional de 13.300 euros brutos anuales establecido para 2020.

Así, los rendimientos agrarios de los profesionales de la Comunitat Valenciana no sólo no alcanzan el SMI acordado, sino que no llegan el salario mínimo de 2020 ni teniendo en cuenta los rendimientos agrarios declarados y las rentas procedentes de otras actividades. En este sentido, LA UNIÓ, a través de su organización estatal Unión de Uniones, exigirá al nuevo Gobierno la implementación de medidas efectivas que garanticen unas rentas dignas a todos los agricultores y ganaderos profesionales en el ámbito estatal. 

“Resulta realmente complicado pagar salarios mínimos a los que tienen ingresos inferiores al mismo, como ocurre en este sector”, afirman desde la organización. “ Hay que tener en cuenta, además, que esos costes en la inmensa mayoría de los casos no se pueden trasladar al siguiente escalón de la cadena, ya que ni hay precios mínimos para los productos agrarios que garanticen al menos los costes de producción ni existe suficiente rentabilidad en determinados sectores productivos para asumirlos”, añaden.

Asimismo, LA UNIÓ califica de llamativo que la patronal y los sindicatos acuerden con el Gobierno la nueva subida del nivel del Salario Mínimo Interprofesional, y que sus filiales en el campo, ASAJA (CEOE) y UPA (UGT), se muestren críticas con las consecuencias de su aplicación hasta el punto de calificarlo de inasumible, ya que no se puede promover una cosa y estar en contra de sus consecuencias a la vez. 

Para que se pueda materializar esta propuesta de subida de SMI planteada los precios que perciben los agricultores y ganaderos deberían ser mucho más altos para lograr rentabilidad. LA UNIÓ reclamará una revisión fiscal del sistema de módulos que contemple tanto la subida actual del SMI como la actualización automática cuando se produzcan las previstas para los próximos años, con el objetivo de que se tengan en cuenta unos márgenes reales para cada actividad agraria y ganadera y se aplique una fiscalidad justa para el sector.

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